Hoy fui a ayudar a castrar a un pony… fue divertido hacer las cosas en el campo. Realmente todo fue muy bien. Edu se encargo de la castración y yo de mantener a ese pequeño en el suelo sin moverse y ayudando a detener el emasculador (instrumento empleado para cortar y presionar los vasos sanguineos que van al testiculo para evitar que sangre).
Hacía ya muchos años que no veía una castración de campo, eso de estar en quirofano es muy comodo…y me espantaba un poco, pero me di cuenta que no es tan complicado y que tengo los conocimientos para hacer eso!…
“d” siempre decía que parecía que disfrutara contando las castraciones, y puede ser que sea cierto. Al fin es una re-conección del cerebro… (jeje pequeño chiste local, :) ).