Sun 11 Dec 2005
El miércoles 31 de noviembre a las 2100 horas nos fuimos Marco y yo de mi casa a buscar a Feliza y Goyo. A las 2300 salimos hacia Tecomán. (Toluca, Morelia, Guadalajara, Colima, Tecomán, y posteriormente Manzanillo).
Llegamos a Tecomán un poco antes de las 8 de la mañana del jueves. En Tecomán vive el papá de Goyo, por lo que llegamos a su casa. Tecomán es una ciudad pequeña, llena de encanto pueblerino y tropical.
Nos quedamos todo el jueves descansando después de ese agotador viaje, acostados en las hamacas y comimos un caldo de pescado digno de mencionarse con honores.
El viernes fuimos a comer a Comala, nos fuimos en autobús hasta Colima y de ahí nos llevaron en una pick up unos amigos de la familia.
Desde que entramos al pueblo pude observar sus construcciones coloniales. Me gusto mucho poder pasear por la plaza. Ahí compre una falda y una blusa de manta hermosas que ya les presumiré. Me hubiera gustado poder conocer mas ese pueblo, poder caminar mas por sus calles.

El sábado en la mañana nos fuimos hacia Manzanillo. Las primeras 3 noches nos quedamos en casa de la mamá de Goyo, en el piso de arriba donde vive también su hija con su esposo y su hijo. El lugar era muy pequeño para todos los que estábamos viviendo ahí esos días. Me engente un poco con esa situación.

El sábado en cuanto llegamos a Manzanillo y dejamos nuestras cosas nos fuimos a la playa Miramar. Ahí me hicieron trencitas en todo el cabello, nunca me habían hecho y me gustaron mucho, me las deje todo el viaje. Marco y yo jugamos en la arena con las micro conchas que se escondían rápidamente. En la noche fuimos a pasear por el puerto.
El domingo fuimos a una playa cerca de un rompeolas, creo que era “las brisas”. Ahí comimos. Esa playa era mas profunda que la otra pero tampoco tenía olas. Ahí decidí enterrar a Marco en la arena jeje, me quedo re-bien. En la tarde caminamos en la playa, nos encontramos con dos serpientes marinas negras con amarillo y varios peces globo. En esa playa nos quedamos hasta que anocheció.

El lunes fuimos a la playa “de la audiencia”, llegamos ya en la tardecita. Una playa pequeña, que podría ser casi privada. Muy tranquila y transparente. Los peces te mordisqueaban los pies. Hasta vimos una pequeña manta raya. Hacía mucho sol ese día. Esta playa me gusto mucho.

El martes fuimos a la playa “santiago”, estaba el día un poco nublado. La playa en esa zona no es muy profunda, en esa playa había muchos cangrejos.
Llegando nos fuimos a un hotel en el centro de manzanillo. El hotel Flamingos, un hotel pequeño pero de ambiente familiar, la habitación sencilla para dos personas a 120 pesos la noche, con ventilador, agua caliente, televisión y lo mas importante muy limpio y tranquilo.
El miércoles volvimos a ir a la playa “Miramar”. El día estaba un poco nublado y ya fuimos en la tardecita a la playa. Marco y yo fuimos a caminar por la playa y caminamos mucho, casi hasta llegar al final de esa playa. En esa playa hay varios hoteles grandes y hay muchas casas residenciales por lo que es muy tranquila. Estuvimos viendo a los pelícanos como pescan en grupo y estuvimos disfrutando del silencio que existe antes de que una ola se rompa.
El jueves en la mañana fuimos a Tecomán a una comida que nos invito el papá de Goyo. Hicieron birria y estuvo muy buena. Caminamos por el centro de la ciudad, yo tenía muchas ganas de conocerlo.

El viernes teníamos planeado salir a media mañana hacía México, pero los planes cambiaron cuando nos consiguieron una vuelta en un barquito pesquero. Salimos a las 1300 horas rumbo al mar, el paseo duro poco mas de 3 horas. Fuimos a mar abierto para pescar. Cuando íbamos saliendo del puerto un par de delfines nos estaban siguiendo, yo estaba feliz. Ya cuando estábamos mar adentro, en una zona mas lejana de la costa, vi un grupo de delfines a lo lejos brincando sobre el mar. Nos acercamos a esa zona y nos maravillo la cantidad de delfines que había en ese lugar. Los delfines empezaron a seguirnos, a pasar por un lado y otro de la embarcación, parecían felices presumiéndonos su habilidad para nadar.


A las 1800 horas salimos de Manzanillo rumbo a la ciudad de México, llegamos a las 3 de la mañana.
December 12th, 2005 at 09:31:18
Me gustarìa ver unos deLfines asì…
Que bueno que te divertiste
December 12th, 2005 at 18:08:09
Se ven muy felices los dos lo cual me da un enorme gusto. Espero que sigan asi por siempre.
December 14th, 2005 at 17:29:32
Se dan cuenta que ginger hace mucho que no edita las fotos que sube??
Esas obras de arte negras.. son cosa del pasado. GENIAL, digo estaban chidas pero estas del mundo real estan mil veces mejores!!!
TQM
December 15th, 2005 at 04:57:47
1.- Agradable narración y hermosas fotos.
2.- Me alegro, al igual que la “genial” rimrock de que ahora describas hechos reales y no fantasiosos y que subas fotos de “carne y hueso” y no montajes originales, pero poco tranquilizadores.
3.- Las mejores limas me las he “zampado” en Colima. Donde vivo no hay y las añoro. Cosas de la gente de mar.
December 15th, 2005 at 08:34:52
En el mar la vida es más sabrosa, en el mar se quieren mucho más, ya te hacian falta unas vacaciones como esas y que mejor compañía que la de tu galán. Ya se me antojó bastante ir por allá tb.
December 16th, 2005 at 12:43:47
Pues a 120 varitos el cuarto como no se va a antojar… jaja.
December 16th, 2005 at 14:07:11
Por cierto, que gusto que haya regresado el principito
December 16th, 2005 at 14:29:59
GRACIAS POR SUS COMENTARIOS…
y si el principin por fin esta de regreso, pero todavia no esta bien bien como debe quedar
pronto, espero que quede perfecto!!!
Saludotes
December 16th, 2005 at 18:04:44
Hola ¿de casualidad no conociste un pueblo pequero con arquitectura muy italiana en tu paseo?
January 6th, 2006 at 19:18:07
Con que ahí estaba Comala. En mi ignorancia perdida pensé que sólo podía llegar allí releyendo al hombre…
Veo tu asteroide B trescientos madre, bastante poblado y feliz, tanto que dan ganas de recuperar tiempos felices personales, y playas secretas dichosas.
Del mío aprovechó la flor una bandada de aves migratorias, buscando un planeta más grande.
Ahora sí que la desdicha es completa. Casi he dejado crecer los baobabs, pero los elimino siempre, al final.
Pero esto no es un pañuelo, ni un hombro, ni un aspaviento, es… un instante.
Con los volcanes, nunca se sabe, no, definitivamente nunca se sabe, casi como con las flores. Así que a deshollinar buen deshollinador la chin chi menea. Y así…
SALUDOS DE CHILE. PARECE QUE EN MÉXICO PASA MÁS QUE EN ESTE LUGAR LLENO DE ALIENADOS CON LA TV. O ES SÓLO TU PLANETA EN MINIATURA EL “PADRE” COMO LE DICEN? CHAO.