Como saben llevo algunos meses buscando un trabajo normal y estable.  En mis búsquedas fallidas me he topado con varias anécdotas interesantes. Por desgracia todas tienen que ver con el maltrato hacía los animales, rubro en el que hay mucho que hacer en México. Lastima que no existan personas interesadas en aportar capital para solucionar un poco de todo esto.

Unos días estuve acompañando a un veterinario de caballos en sus labores cotidianas. Resulta que fuimos a un lugar rumbo a Toluca, ahí por un pueblito en medio de un bosque por la presa Iturbide. Cuando estábamos atendiendo un caballo en unas caballerizas, la dueña de los caballos que estábamos atendiendo voltea y dice “no se ha muerto ese caballo?”, entonces yo voltee y si… ahí estaba un caballo tirado en el lodo que levanto la cabeza.

Me puse inmediatamente a preguntar que paso, resulta que el dueño de ese caballo contrato a un señor del lugar que se dedica a castrar salvajemente caballos por muy poco dinero. El caballo no aguanto la castración, y sufrió una caída. Y llevaba 3 días bajo la lluvia, sol, etc mientras esperaban a que se muriera.

En ese lugar montan unas francesas. Una de ellas llamo a un amigo suyo veterinario para que viera que podía hacer por el maltratado caballo. El veterinario justo llego ahí cuando nosotros estábamos también por ese lugar. Así que hable con el y me dijo que esas cosas pasan todo el tiempo. Lo reviso y vio que estaba muy mal castrado y estaba sangrando todavía. El caballo murió.

Antes de que muriera escuche estas “sabias” palabras del dueño “lo único que me duele es que ahora no tendré caballo para calar”…

 

 La semana pasada me contactaron con una dueña de muchos caballos de espectáculo. Fui a verla. Cuando llegue con ella me dijo que era bueno que estuviera yo ahí ya que le habían dicho que sus caballos estaban muy flacos y que llamo a un “arrendador” de caballos de carreras parejeras para ver que podíamos hacer todos en conjunto para solucionar el problema.  Luego luego pensé…. PROBLEMAS,  y no por los caballos flacos sino por lo de carreras parejeras!!!

Y efectivamente, la gran mayoría de soluciones que salían de la boca de esa persona eran totalmente contradictorias con el bienestar a largo plazo de los caballos.  Y yo trate educadamente de hacerlas notar.

El señor en cuestión venía acompañado como de otros 3… y la señora decidió empezar a drogar a sus caballos. Por lo cual yo me lave las manos de esa situación y no ayude en ese proceso.

He de decir que me toco ver como este señor inyectaba a los caballos, utilizando solo una línea de caucho para todos, lavándola con agua de la llave entre uno y otro. Y lo peor… una sola aguja para todos, la cual traía en la boca mientras cambiaban de “paciente”, la destapaba soplándole, como si la boca fuera un lugar estéril.

A parte de una gran bomba de vitaminas que les metieron en la vena, cosa que se puede evitar totalmente dándoles las vitaminas como suplemento alimenticio, les inyectaron anabólicos a algunos de los caballos.

El individuo en cuestión diciendo que los caballos no son caballos si no se inyectan… y que siempre tienen que estar inyectados para funcionar, que los veterinarios no sirven para nada y que se fueran a ver perros y gatos… y así muchas mas que omitiré porque creo que con eso ya quedo claro que calidad humana y educación tenia el hombre en cuestión.

 

 Estas dos son dos pequeñas anécdotas de lo que vi, todavía hay mas.

Cosas que aprendí con todo esto…

-         hay mucho que hacer para educar a la gente de México, tanto los pobres como los ricos.

-         Buscar un trabajo con gente honrada es muy complicado en México.

-         Aunque la gente tenga muchos caballos no significa que los quiere y que les gusten, sino los respetarían.

-         Los humanos son crueles.

-         Me encantaría poder tener una ONG encargada de rescatar a caballos de las manos de gente sin escrúpulos, ni educación, ni respeto por la vida.

SUERTE PARA TODOS ESOS CABALLOS!