No les había contado que el cachorro rescatado a la semana siguiente fue acompañado por uno de sus hermanos que nos encontramos también en la barranca.

Al llegar el pobre cachorro estaba muerto de miedo y de hambre. Lo bañamos, le quitamos todas las pulgas que traía, y después le dimos de comer ya con su hermano. Los dos estuvieron felices de verse y de tener compañía.

Este segundo cachorro rescatado era mucho mas grande que el primero.

El miércoles me llego un correo de Adriana, que estaba interesada en adoptar un cachorro para su tía. Ayer nos pusimos de acuerdo y se llevo al cachorro grande, al segundo rescatado.

Me dio mucho gusto poder entregar al cachorro a alguien que se ve que lo va a querer mucho y le va a dar lo necesario para crecer y ser un perro feliz.

Muchas gracias Adriana, y espero las fotos de cómo va creciendo semejante gigantón.

brogala2.jpg

Ahora solo queda un pequeñin buscando casa, esperemos que pronto consiga también un buen hogar:

brogala1.jpg